sábado, 7 de enero de 2012

momento del error

Aún no he recuperado la cordura después de haberme pasado por encima el 2011 y no como año; más bien como el punto de desborde, como límite sano a cualquier mente racional e intelectual, como el tocar fondo de un sin sin sentido mediático y mediatizado. Lo absurdo vestido de medias verdades, engalanado de discursos delirantes de gentes autocomplacientes de sus propias realidades artificiales.
¿de donde venimos, hace tres días? ¿dónde llegamos hace medio día? ¿y cuanto durará lo que hemos roto en horas? 
Si es cierto que para aprender hay que errar, sin duda, estamos en el momento del error.