Estoy cansada de escuchar, oír, atender y desatender sobre la crisis. No, sobre todas las crisis habidas y por haber: económica, social, personal, de los cuarenta, de la adolescencia, del cine, del teatro, de ansiedad, de hemorroides, de los partidos, interna, internacional, externa, global, financiera, del sector, de pareja, de los medios y de los enteros. Estoy harta, harta y harta no creo que ninguna otra generación se haya educado incorporando en su vocabulario tanto concepto de crisis... yo ya tengo crisis de crisis...
¡necesito una cristerapia.!